Fundada en Madrid en 2015 por tres pedagogos cansados de las clases en cadena. Hoy somos un equipo de 28 personas que acompaña a 4.870 estudiantes en toda España.
¿Por qué los mismos métodos sirven para todos los niños? ¿Por qué seguimos midiendo lo que es fácil de medir y no lo que importa? ¿Por qué la tecnología educativa no se atreve a personalizar de verdad? Esas tres preguntas nos llevaron, en 2015, a alquilar un piso en Chamberí y a abrir aulas de seis estudiantes con un tutor por alumno.
Once años después seguimos en Madrid, pero también acompañamos a estudiantes en Barcelona, Valencia, Sevilla y Bilbao a través de nuestra plataforma adaptativa.

Pedagogos, psicólogos educativos, ingenieros de datos y diseñadores instruccionales trabajando en el mismo edificio de Velázquez 24.




El currículo se adapta al estudiante, nunca al revés. Cada decisión pasa por esa pregunta.
Cada semana medimos avance, esfuerzo y bienestar. Si los datos no mejoran, cambiamos el plan.
Un tutor real, con nombre y rostro, asignado a cada estudiante. Nunca un algoritmo solo.
Cada mes, una sesión con la familia para alinear hábitos, expectativas y ritmos.
Si el estudiante necesita otra cosa, lo decimos. No vendemos lo que no resuelve un problema real.
No hay clases interminables. Sesiones de 50 minutos máximo, con descansos protegidos.